Por Aida Osuna - 15 ene. 2020

Es muy fácil usar las  sheet mask porque se han vuelto algo tan común en nuestras rutinas de belleza que es como si siempre hubieran estado ahí. Pero debo confesar que a pesar de “creer” que sabía todo de ellas, al hacer este artículo me di cuenta que no tenía ni idea de su beneficio real. 


Yo era (soy) la típica persona que dice: “Ay tengo la cara seca. ¡SHEET MASK!”That's it. Hidratar era el único uso que siempre les di. Pero, bueno, vamos desde el inicio. ¿De dónde salieron las mascarillas de hoja? Hay evidencia histórica de que las “abuelitas” de las sheet mask vivieron en la Europa de 1500 y eran pedazos de carne cruda que se colocaban sobre la cara directamente con el propósito de difuminar las manchas.  


En la actualidad, afortunadamente ya no usamos pedazos de carne cruda, pero el concepto de una capa que atrape los nutrientes para que se absorban directamente en la piel sigue presente y así es como llegamos a las sheet masks. Las más famosas son las coreanas, claro. 


¿Qué son?

Básicamente, son telas en forma de cara empapadas en una líquido nutritivo llamada suero. Esta “tela” en realidad está compuesta de una variedad de materiales que incluyen papeles, fibras o tipos de gel. Lo que las hace diferentes a las mascarillas convencionales es su practicidad, ya que sólo necesitan aplicarse, retirar y dejar absorber sin enjuagar. En otras palabras, son rápidas, prácticas y fáciles de usar.  


¿Cómo funcionan? 

Llevan los ingredientes más cerca y más profundamente en la piel. Gracias a sus materiales, impiden la evaporación de los ingredientes, es decir, hace que  los sueros penetren bien la piel y no se desperdicien. Es por eso que se recomienda dejarlas actuar entre 15 y 20 minutos. 


Dependiendo de sus funciones, la máscara de hoja puede contener varios ingredientes que van desde el ácido hialurónico, aloe vera y la vitamina C, a otros menos comunes como la perla, el extracto de baba caracol y las algas marinas.


Aunque son muy buenas hidratando, no es lo único que hacen. , Las mascarillas también están llenas de antioxidantes de origen vegetal, vitaminas y otros nutrientes vitales. Y no solo eso, sino que cada máscara de sábana está diseñada teniendo en cuenta una necesidad particular del cuidado de la piel.


Si quieres elegir tu sheet mask de acuerdo a los ingredientes más populares, aquí te dejamos unas recomendaciones según distintas necesidades de la piel:


Piel seca: ácido hialurónico.

Líneas finas: antioxidantes como la vitamina C, vitamina E, resveratrol y ácido ferúlico.

Acné e imperfecciones: ácido salicílico y alfahidroxiácidos (AHA).

Rosácea: niacinamida.

Manchas y pigmentación: ácido kójico (suena raro, pero proviene de la fermentación del arroz) y extracto de raíz de regaliz.

Piel grasa: ácido salicílico.


Qué material elegir

 Las sheet masks pueden estar hechas de distintos materiales.  Para no echar tanto rollo de dejo una lista aquí abajito:


  • Microfibra: Éstas son las más comunes. Su base está hecha de fibra de algodón o fibras de celulosa sintéticas, como cupro, tencel o microfibra. 
  • Hidrogel: Es un material más ligero y de mejor adhesión a la piel que las de microfibra. Además, atrapan mejor los activos en la piel, debido a que tienen tan buena fijación.
  • Máscaras de lámina de aluminio: Son las reinas manteniendo la humedad del producto. El aluminio evita que los ingrediente se evaporen y hasta permanecen húmedas aún después de retirarlas.
  • Biocelulosa: La crème de la crème en sheet masks. Tienen n un efecto de “segunda piel” y están hechas de fibras muy finas que vienen de biorganismos. Se adhieren p e r f e c t a m e n t e  a la piel, lo cual asegura una perfecta absorción de los activos que contiene.
  • Ampoule mask: Mejoronocidas por su “efecto flash”, contienen una concentración más fuerte en su ingrediente activo por lo cual logran un glow inmediato. 
  • Mascarillas de arcilla y carbón: Cuando vemos una mascarilla negra inmediatamente la relacionamos con purificación. Tienen un efecto detox y son recomendadas para las pieles grasas.
  • Bubble mask: Yo las conozco como “las que hacen burbujitas”, y aunque la sensación nunca ha sido de mis favoritas, tienen fama de lograr que los ingredientes penetren profundamente en la piel gracias a ese burbujeo. 


Y bueno, sobre su aplicación, que creo que es la parte que todos dominamos:


  1. Cara limpia, LIMPIA
  2. Tónico
  3. Suero y ¡vámonos¡ Mascarilla de 15 a 20 minutos y listos para brillar.

Ojo: Nunca las dejes más de media hora o hasta que se seque para evitar el efecto inverso de que la mascarilla re-absorba la humedad de tu cara.