Cruelty free o Vegan qué son y cuál es la diferencia

Por Aida Osuna - 11 mar. 2021

Últimamente, he visto mucha confusión sobre dos términos que antes me parecían tener un significado muy lógico: vegano y cruelty-free. Suena muy al punto, ¿no? Sin embargo, al momento de investigar, me di cuenta que no es tan sencillo y por eso hoy les quiero contar un poco de lo que encontré.


Pues bien, antes de buscar yo decía, no pues vegano es que no tiene ingredientes animales y cruelty-free que no experimentaron con animales, y hasta cierto punto pensaba que esto iba de la mano, es decir, que era prácticamente lo mismo y que además, esto era blanco y negro. 


También, creía que si adquieres un producto vegano, también asegurabas que fuera clean porque claro, lo primero que piensas cuando escuchas vegano es algo verde y virtuoso.


Pero no.


Vegano y libre de crueldad no significa necesariamente que una lista de ingredientes sea limpia, verde o completamente natural.


Vegano

Un producto que es vegano no contiene ingredientes animales o ingredientes derivados de animales. Esto incluye, entre otros, miel, cera de abejas, lanolina, colágeno, albúmina, carmín, colesterol, gelatina y muchos otros.


¿Es lo mismo que libre de crueldad?

Ojo: El hecho de que sea vegano no significa que sea libre de crueldad. Para que un producto lo sea, no debe haber ninguna forma de prueba en animales en ningún momento de la creación de productos de una marca. 


Por ejemplo, es común que las empresas no prueben el producto final en animales, sino que lo hagan en el proceso de producción o utilicen ingredientes que hayan sido probados en animales por un tercero.


Y claro, un producto puede ser libre de crueldad y no ser vegano.


Ven, sí era un poco más complicado de lo que lo planteaba al inicio.


¿Cómo me aseguro de que un producto sea vegano?

La forma más fácil, más allá de que lo diga una etiqueta explícitamente que lo es, es aprendiendo a leerla.


¿Cómo sé que un producto es crueltyf-ree?

En esto hay un poco más de control, ya que hay distintas organizaciones como Leaping Bunny, que se han dedicado a enlistar las empresas que NO son cruelty-free, y claro, las que sí lo son.